Barnard mirando a NGC 2170

Barnard mirando a NGC 2170, 19 de enero de 2013

Barnard mirando a NGC 2170

Este mosaico telescópico, una mirada a través de un paisaje cósmico, revela la belleza continua de las cosas.

La evocadora escena abarca unos 6 grados o 12 lunas llenas en el cielo del planeta Tierra.

A la izquierda, los pliegues de gas rojo y resplandeciente son una pequeña parte de un arco inmenso de 300 años-luz de ancho.

Esa estructura, conocida como el bucle de Barnard, es demasiado débil para poder verla a simple vista. Ha sido formada por explosiones de supernovas lejanas en el tiempo y los vientos provenientes de estrellas masivas y aún es trazada por la luz de los átomos de hidrógeno.

El Bucle de Barnard se encuentra a unos 1.500 años-luz de distancia más o menos centrado en la Gran Nebulosa de Orión, una guardería estelar a lo largo del borde de las nubes moleculares de Orión.

Pero más allá se encuentran otros fértiles campos estelares en el plano de nuestra galaxia, la Vía Láctea.

A la derecha, la composición de larga exposición descubre NGC 2170, un polvoriento complejo de nebulosas cerca de una nube molecular vecina a unos 2.400 años-luz de distancia.

Click aquí para ver la imagen de hoy en mayor resolución.
Crédito para la imagen & derecho de autor:
John Davis.
Agradecemos al equipo de la A.P.O.D. su esfuerzo diario.
Traducción: www.astronomia-iniciacion.com.
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La imagen de mañana: Astronomía de Alta Mar

Orión de los Pies a la Cabeza

Orión de los Pies a la Cabeza

Esta impresionante vista abarca casi 25 grados, se extiende a través de la conocida constelación desde la cabeza a los pies (de izquierda a derecha).

La Gran Nebulosa de Orión, la más cercana gran región de formación estelar, está a la derecha del centro.

A su izquierda se encuentran la Nebulosa Cabeza de Caballo, M78 y las estrellas del cinturón de Orión.

Deslizando tu cursor sobre la imagen también encontrarás a la gigante roja Betelgeuse en el hombro del cazador, la brillante estrella azul Rigel en el pie y la resplandeciente nebulosa Lambda Orionis (Meissa) en el extremo izquierdo, cerca de la cabeza de Orión.

La Nebulosa de Orión y las estrellas brillantes son fáciles de ver a simple vista, pero las nubes de polvo y las emisiones del extenso gas interestelar en este complejo rico en nebulosas son demasiado débiles y mucho más difíciles de grabar.

En este mosaico de imágenes telescópicas de banda ancha se utilizaron datos de imagen adicionales captados con un filtro de hidrógeno alfa para resaltar los omnipresentes tentáculos de gas hidrógeno atómico energizado y el arco del gigantesco Bucle de Barnard.

Crédito para la imagen & derecho de autor: John Davis.

Lo que no solemos ver con nuestros ojos

Lo que no solemos ver con nuestros ojos

Para hacernos una idea de lo que no vemos cuando miramos al cielo sin ayuda en forma de cámaras y filtros presentamos esta composición. Con un tiempo total de exposición de 40 horas, este mosaico presenta una vasta región rica en nebulosas como la Superburbuja Orion-Eridanus.

Dentro de la amplia y profunda vista aparecen nebulosas que se ven con frecuencia en vistas más estrechas, la Gran Nebulosa de Orión, la Nebulosa Roseta, la Nebulosa de la Gaviota, la Nebulosa California, y el Bucle de Barnard.

La misma constelación de Orión se ve justo encima de la casa en primer plano.

La estrella más brillante, Sirio, está a la izquierda del techo y el reconocible cúmulo estelar de las Pléyades está por encima del árbol a la derecha.

Deslizando tu cursor sobre la imagen verás las constelaciones dibujadas.

Crédito para la imagen & derecho de autor: Dennis di Cicco (TWAN) & Sean Walker.

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